Un Adiós.





El otoño fue lo único que se quedo. En el clima! en el alma!

Alguna vez imaginaron perder un grano de arena en la playa? Lo tomas en tu mano y es tan diferente a los demás y a la vez uno más.


Cierro los ojos y veo un inmenso mar tan Silente y frío. Sin embargo puede ahogar a cualquier navegante que intentara entrar. Tan húmedo! como mi cara, llena de agua y sal deslizándose atraves de las mejillas. Al fin llore sin ser vista, - pensé. Pero el mar también tiene ojos.

Yo entré en sus aguas sin saber nadar. Irónico!  Me perdí entre la inmensidad, más irónico! Y cuando estaba a punto de morir recordé, que era otoño.

El otoño se ha quedado en mi vida  hace décadas desde aquella vez. El mar me recuerda otoño, un pez, una taza, un auto, la lluvia, una risa, la luna...

Su olor a otoño, a bosque, a ingenio, a dolor se quedaron en mis manos, en mis pies, en el alma. El otoño llegó sin haberse ido y se fue sin marcharse. Todo queda atrás menos el otoño que está a tu lado cuando te ahogas en ese inmenso mar.

Moriremos oliendo a otoño.

Comentarios

  1. alguna que otra vez lloré y me caían mis propias lágrimas en la boca y sabían saladas, tiene sentido 😊

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