DEPREDADORES




Recuerdo aquel día cuando me despoje de mis auriculares, una silueta de aura desconocida se acercaba poco a poco hasta que su figura se hizo clara frente a mi. Lo vi con un bate grueso en sus manos acompañado de colegas que llevaban fuertes rocas mientras vociferaban de emoción. !Yo! que estaba inmersa en mis pensamientos no comprendía el suceso y les cuento que entender no fue nada gratificante.

"Querían matarla"


Llenos de ira merodeaban en su búsqueda pero ella no estaba en ese instante, una ola de recuerdos atravesó mi memoria y me traslade a un pasado no tan lejano.

El día en que la conocí:


No fue un encuentro dramático y de echo fue desapercibido. Caminaba silenciosamente por los callejones de mi hogar, creo necesario decir que a esta fecha no se su nombre y su aspecto tampoco esta perfectamente claro en mi memoria; su radiante pelaje gris pasaba frente a mis ojos como una ráfaga de luz, aveces se detenía y al ver mis pisadas avanzar; emprendía un rápido escape que me resultaba difícil imitar aunque tampoco tenia ganada mi completa atención su presencia.

Sus visitas eran cada vez mas frecuentes. Cuando descubrí que la razón de eso era su embarazo ya sus hijos conocían el sabor de la leche que producía y también se había mudado a mi casa. Ahora que compartíamos vivienda me paseaba en las tardes y en las noches a observar aquellas criaturas pequeñas y llenas de ternura; sus ojos grises y azules y su peculiar comportamiento.

Pronto se convirtió aquello en una rutina. Aquellos gatos y su madre: dos irradiaban gris, uno amarillo y el otro negro a quien le gustaba dormir todo el día, solo salia cuando su madre iba a darle de comer.

Les miraba a los ojos y no era molesto; sentía una extraña conexión que me causaba cierta gracias. Entonces descubrí que la gata era una depredadora, asesinaba pollos para alimentar a sus hijos. Todos los días un pollo muerto. Me interese en investigar de quien era la gata -desconozco sus dueños- y pese a que mi madre nos prohibió alimentarla ella tampoco consumía esos alimentos que le proporcionábamos mis hermanos y yo.

Las continuas muertes realizadas por ella llevaron a un grupo a tomar venganza. Los dueños de los muertos ahora buscaban cazarla por todo el barrio como si fuese uno de los delincuentes mas peligrosos de la humanidad. Mi cabeza pensaba en sus hijos huérfanos de quienes yo tendría que encargarme si a esta le encontraban y le encaminaban al otro lado de la vida.

Caminaba yo de un lado a otro cuando interprete aquel escándalo y como no me sentía preparada para cargar con la crianza de cuatro gatos huérfanos; buscaba una rápida solución en mi cabeza.

Es gracioso pensar en mi escasa interacción con mis vecinos; quienes escuchaban ahora mi voz juzgando sus actos con palabras minuciosamente calculadas y luego abandonar el lugar dejando los resultados a la "suerte".

Si me preguntan por el desenlace !Pues! no se que paso, pero la gata se llevo a sus hijos a otro espacio no muy lejos de donde vivo. Ya no los veo.

Mas todas las noches a las 7:00 p.m cruza su silueta frente a mis ojos con un pollo en su boca.



Comentarios